Tras revisar la evidencia disponible, un panel de expertos emite una recomendación débil sobre su empleo en enfermos graves con SARS-CoV-2.

Un panel de expertos internacionales publican hoy en The British Medical Journal (BMJ) los resultados de una revisión de las evidencias sobre remdesivir (de la farmacéutica Gilead) que les lleva a emitir una recomendación débil sobre su uso en pacientes con Covid-19 grave. Al mismo tiempo, respaldan de forma firme la importancia de continuar reclutando pacientes en los ensayos clínicos en marcha con este antiviral.

Entre los autores hay investigadores de lugares tan distantes entre sí como Ghana, Nueva York o Filipinas, por nombrar algunos, pero no hay ningún representante español. El autor para correspondencia es Bram Rochwerg, de laUniversidad McMaster, en Ontario (Canadá). 

La recomendación sobre el uso de remdesivir se basa en la información disponible hasta el 20 de julio sobre el efecto de varios tratamientos farmacológicos para la Covid-19 y se inscribe en la iniciativa Recomendaciones rápidas de BMJ, que tiene como objetivo generar pautas rápidas y en las que se pueda confiar basadas en nuevas evidencias, que sean útiles para la práctica clínica y permitan a los médicos a tomar las mejores decisiones con sus pacientes. 

La Comisión Europea concedió el 3 de julio una autorización condicional de comercialización para remdesvir en Covid-19 en adultos y adolescentes mayores de 12 años con neumonía que requieran oxigenoterapia.

Recuperación más rápida

Los expertos señalan que remdesivir puede ser eficaz para reducir el tiempo de recuperación en pacientes con Covid-19 grave, aunque la calidad de la evidencia es baja. Señalan además que el medicamento probablemente no tiene un efecto importante sobre la necesidad de ventilación mecánica y puede tener pocos o ningún efecto sobre la duración de la estancia hospitalaria.

En este sentido, los investigadores enfatizan que “la efectividad de la mayoría de las intervenciones es incierta porque hasta ahora la mayoría de los ensayos aleatorizados y controlados han sido pequeños y los estudios tienen importantes limitaciones”.

Después de una revisión minuciosa de la evidencia, el panel de expertos afirma que la mayoría de los pacientes con Covid-19 grave probablemente elegirían el tratamiento con remdesivir dado su posible efecto en la reducción en el tiempo para mejoría clínica.

Mantener el reclutamiento

Al mismo tiempo, dada la escasez de evidencias y teniendo en cuenta las diferentes perspectivas, valores y preferencias de los pacientes han señalado que la recomendación de tratamiento es débil al tiempo que apoyan de manera firme mantener el reclutamiento continuo de pacientes para ensayos. 

Entienden que estos estudios deberían focalizarse en aspectos como la dosis óptima del fármaco y la duración de la terapia, y tratar de discernir también sí hay subgrupos de pacientes con más probabilidades de beneficiarse del fármaco.

Por último, los autores también advierten de que el uso de remdesivir implica un coste de oportunidad mientras las evidencias en las que se fundamente sean aún bajas. Como es un medicamento relativamente costoso de administración intravenosa, su empleo puede implicar el desvío de fondos, tiempo, atención y recursos humanos que alejan al paciente de recibir otros tratamientos potencialmente valiosos. 

Revisión sistemática viva

El estudio en el que se basa la recomendación de hoy se llama revisión sistemática viva.
En un editorial en el que se comenta el artículo, los editores de BMJ explican que las revisiones sistemáticas vivas son útiles en áreas de la investigación en las que se producen avances rápidos, como la Covid-19, ya que permiten actualizar resúmenes de evidencias, previamente examinados y revisados por pares, a medida que se obtiene nueva información.

Esta es la segunda revisión sistemática viva que publica BMJ este año, que será actualizada para reflejar las evidencias emergentes. La revista planea publicar varias revisiones más, incluida una sobre el efecto en mujeres embarazadas de la infección por SARS-CoV-2.