Por Carolyn Crist

Las mujeres embarazadas que desarrollaron COVID-19 el año pasado tenían 20 veces más probabilidades de morir que las que no contrajeron el virus, según estudio publicado en JAMA Pediatrics.

Las madres que dieron positivo, alrededor de 11,5% de sus recién nacidos también contrajeron el virus y tenían más probabilidades de nacer prematuros.

“La principal conclusión de la investigación es que las mujeres embarazadas no tienen más probabilidades de desarrollar COVID-19, pero si presentan la infección tienen más probabilidades de tener formas mas severas de enfermedad y de requerir atención en la unidad de cuidados intensivos, desarrollar preeclampsia o presentar un nacimiento prematuro”, dijo en un comunicado el Dr. Michael Gravett, uno de los autores principales del estudio y profesor de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina de la University of Washington, en Washington, Estados Unidos.[2]

Se estudiaron a 2.130 mujeres embarazadas en todo el mundo, con la participación de más de 100 investigadores de 43 hospitales de maternidad en 18 países entre abril y agosto de 2020. Durante el estudio, cada mujer afectada por COVID-19 se comparó con dos mujeres embarazadas no infectadas que dieron a luz durante el mismo lapso de tiempo en el mismo hospital.

Descubrieron que las mujeres que desarrollaron COVID-19 tenían mayor riesgo de muerte, parto prematuro, preeclampsia, intubación e ingreso en una unidad de cuidados intensivos. Aquellas que presentaban obesidad, hipertensión o diabetes enfrentaron los mayores riesgos de enfermedad grave. Quienes tenían COVID-19 leve o asintomático no tenían un mayor riesgo de atención en la unidad de cuidados intensivos, parto prematuro o preeclampsia, pero aún tenían un mayor riesgo de muerte.

Los lactantes que desarrollaron COVID-19 generalmente tenían infecciones leve, pero es posible que hayan nacido prematuros. La lactancia materna no parecía estar relacionada con la transmisión del virus, pero el parto por cesárea se asoció con un mayor riesgo de transmisión a los recién nacidos.

Los resultados de investigaciones similares de este año han llevado a los funcionarios de salud pública a recomendar las vacunas contra la COVID-19 a las mujeres embarazadas para protegerse a sí mismas y a sus lactantes, dijo el Dr. Gravett en el comunicado.

“Recomiendo encarecidamente que todas las mujeres embarazadas reciban la vacuna COVID-19”, concluyó.

En: https://espanol.medscape.com/verarticulo/5906974