Por Timothy Huzar

Los científicos han descubierto que estar hospitalizado con COVID-19, además de ser hombre y ser mayor, aumenta las posibilidades de que una persona tenga niveles elevados de anticuerpos en plasma que pueden proteger contra la enfermedad.

Este plasma, que es un componente de la sangre, puede ayudar a tratar la enfermedad en otras personas.

La investigación, que aparece en el Journal of Clinical Investigation , es el primer paso para confirmar si la terapia con plasma de convaleciente es eficaz para tratar el COVID-19.

Terapia de anticuerpos

A medida que los científicos continúan buscando una vacuna eficaz para el SARS -CoV-2, el virus que causa el COVID-19, los tratamientos que pueden reducir el riesgo de muerte son cruciales para reducir la tasa de mortalidad asociada con la enfermedad.

Sin embargo, hasta la fecha, la investigación ha demostrado que pocos tratamientos son efectivos.

Además, un importante estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente disponible como preimpresión , encontró que el Remdesivir, el tratamiento más prometedor para COVID-19, no parece tener una diferencia significativa en la tasa de mortalidad.

Un posible tratamiento que puede resultar eficaz es la terapia con anticuerpos mediante infusión de plasma de convalecencia.

Las terapias con anticuerpos funcionan infundiendo a una persona que tiene una infección el plasma de una persona que ha superado esa infección. El plasma de la persona que se ha recuperado puede contener anticuerpos que su cuerpo creó en respuesta a la infección inicial.

Las investigaciones han sugerido que esto puede ser eficaz para tratar a las personas con COVID-19 y  hasta ahora los estudios observacionales han producido resultados prometedores. Sin embargo, se necesitan más investigaciones para confirmar estos hallazgos iniciales.

Sin embargo, para que esta investigación prosiga, los científicos necesitan un mayor conocimiento de la composición del plasma sanguíneo que utiliza el proceso para poder desarrollar un enfoque estandarizado para el tratamiento.

Gravedad, edad y sexo

Para contribuir a este objetivo, los científicos detrás del presente artículo realizaron un estudio para determinar qué efecto tenían la edad, el sexo y la gravedad de la enfermedad en el tamaño y la calidad general de la respuesta de anticuerpos de una persona al SARS-CoV-2.

Esto es importante ya que la respuesta de anticuerpos que induce COVID-19 puede variar significativamente. Los científicos detrás del presente estudio sugieren que esto puede deberse a que los anticuerpos generalmente están relacionados con la gravedad de la enfermedad, y los síntomas de COVID-19 pueden variar desde indetectables hasta potencialmente mortales.

Determinar qué factores conducen a que el plasma sanguíneo contenga anticuerpos en buena cantidad y calidad puede facilitar la estandarización y optimización del tratamiento.

El estudio involucró a 126 adultos que se habían recuperado de una infección por COVID-19. Los investigadores extrajeron sangre de los participantes, así como información sobre su edad, sexo y si requerían hospitalización por la enfermedad.

Los científicos analizaron la capacidad del plasma para neutralizar las células del SARS-CoV-2 en cultivos celulares. También utilizaron pruebas disponibles comercialmente para determinar el nivel de anticuerpos.

Descubrieron que una fuerte respuesta de anticuerpos se asociaba con la hospitalización por la enfermedad, el sexo masculino y la edad avanzada.

Los investigadores señalan que es probable que los hospitalizados con la enfermedad hayan tenido síntomas más graves y que ser mayor y hombre también se asocia con un mayor riesgo de COVID-19 grave.

Como consecuencia, sugieren que la gravedad de la enfermedad puede ser clave para la creación de anticuerpos eficaces.

Como señala la autora principal, la profesora Sabra Klein, del Departamento de Microbiología e Inmunología Molecular de la Escuela Johns Hopkins Bloomberg en Baltimore, MD:

“Proponemos que el sexo, la edad y la gravedad de la enfermedad se deben utilizar para guiar la selección de donantes para los estudios de transferencia de plasma convaleciente porque descubrimos que estas eran características importantes de los pacientes que no solo predecían la cantidad de anticuerpo sino la calidad de ese anticuerpo. “

– Prof. Sabra Klein

Los autores señalan que su estudio necesita más investigación para confirmar sus hallazgos y que otros anticuerpos del plasma no sanguíneo, como los anticuerpos presentes en el tracto respiratorio de una persona, también pueden ser cruciales para neutralizar el virus.

No obstante, sugieren que el estudio proporciona una “hoja de ruta” para la identificación de personas que pueden ser donantes ideales de plasma sanguíneo en el tratamiento del COVID-19.