Por: Elías El Hage

En el marco de la X conferencia de la Sociedad Internacional del Sida 2019 que se llevó a cabo en la Ciudad de México del 21 al 24 de julio, entrevistamos a Temístocles Villanueva Ramos, diputado federal por Morena, quien estuvo presente en el programa “Aprendiendo y compartiendo el poder de las comunidades” que se realizó en el auditorio 1 de la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI, en la capital mexicana. 

Le preguntamos sobre su experiencia como una persona abiertamente homosexual y, además, seropositiva, dentro del mundo de la política de un país como Mexico, país latinoamericano con tantos estigmas. Esto nos comentó:

Tuve la suerte de haber nacido en una familia poco conservadora, mucho más liberal, y con muchos antecedentes de diversidad sexual. Eso, desde luego, ayuda, porque el tema deja de ser tabú y genera una mayor libertad en la persona y en su desarrollo individual. Mi familia siempre fue muy participativa en la política mexicana, no de manera formal sino desde la bases, desde la militancia, y eso a mí me despertó un interés a muy temprana edad. A los dieciséis años yo ya era un militante en favor de la democracia de nuestro país.

Un detonante para muchos mexicanos jóvenes que actualmente estamos en espacios de representación fue proceso electoral de 2006, donde un fraude electoral de dimensiones enormes, provocó que Felipe Calderón continuara en el gobierno a nivel federal en la presidencia de la República y eso nos involucró a muchos actores sociales que no estábamos activos propiamente en la política electoral, sino en muchas causas a favor de los derechos humanos; pueblos indígenas, democratización de los medios de comunicación, también personas de la diversidad sexual. Esto me permitió convivir con muchos otros activistas, organizaciones que tenían trabajo en favor al reconocimiento de los derechos de la diversidad sexual y fue entonces, en ese momento, cuando entendí que si luchas por la democracia, por la justicia en tu país, también puedes luchar por las libertades individuales; una cosa no se contrapone a otra.

Tuve la oportunidad de participar en la fundación del partido político que hoy está en el gobierno de Morena y, durante la fundación del partido, nosotros pedimos que existieran espacios específicos para la diversidad sexual. La estructura del partido está compuesta por un comité ejecutivo nacional y logramos que éste comité ejecutivo nacional contará con secretario de la diversidad sexual que está a la par del presidente del partido, del secretario general, del secretario de indígenas y campesinos, del secretario de organización y, bueno, eso nos dio visibilidad, pero también nos dio posibilidad de incidir de manera directa en la toma del propio partido, máximo órgano político. Me convertí entonces en secretario de la diversidad sexual del partido de la ciudad de México en 2012 y en 2015 en secretario nacional, todo esto hasta convertirme en diputado local.

Cuando decidimos crear la secretaría de la diversidad sexual, teníamos como retos tener cuadros políticos formados con liderazgo, con reconocimiento en su comunidad, y con el entendimiento de que no solamente se hace política para la diversidad sexual, sino que se hace política para toda la población. Eso nos llevó 6 años, desde 2012 a 2018. En 2012 nos enfrentamos a un proceso electoral para el que nos preparamos durante seis años, y el día de hoy, puedo decirte con mucho orgullo, que hemos conformado a más de 100 jóvenes en todo el país, todos menores de treinta años que juegan un papel de liderazgo en su comunidad y que en las próximas elecciones pueden convertirse en candidatos y que pueden seguir encarando este tema.

Obviamente como población clave de atención a la pandemia del VIH, la población LGBTQ juega un papel importante, pero yo no tenía clara la necesidad de tener un legislador que viviera con VIH hasta que fui electo y tuve que subir a tribuna a hablar del tema y el impacto fue enorme. Primero, porque me subí sin decir que yo vivía con VIH y me subí a denunciar que el gobierno saliente de Enrique Peña Nieto iba a adquirir medicamentos antirretrovirales que no habían sido aprobados en México. Eso desató que el senado de la República y la cámara de diputados presentara también un punto de acuerdo en el mismo sentido para que se detuviera la compra por parte del distrito mexicano del seguro social y que los medios de comunicación salieran a atacarme y a decir que yo era parte del lobby de las farmacéuticas ya que no había otra razón para que yo hablara del tema. Entonces, en ese momento, me salí del “clóset del VIH”, porque en este país que hemos tratado de eliminar la corrupción y este tipo de acusaciones son gravísimas, así que decidí informar a toda la población que yo también vivía con VIH y eso de inmediato detuvo todo tipo de ataques y se revirtió en positivo. Incluso, los propios diputados se acercaban a mí a preguntarme todo tipo de mitos respecto a la pandemia del VIH, los más absurdos que algunos creemos que ya han sido derrotados. Eso representó un avance importante para el congreso de la ciudad en el entendimiento de la atención al VIH.